¿Para Qué Sirve Tu Voto?

¿PARA QUÉ SIRVE TU VOTO?

Elecciones autonómicas andaluzas 2015

GR7.1

GR7.2

DIEZ RAZONES PARA NO VOTAR

GR8.3.1

GR8.3.2

(hojas repartidas en barrios y empresas)

Anuncios

2015, Año Electoral

el roto urna

2015, año electoral

Este año será el de la renovación de los cargos políticos en prácticamente todos los aparatos del Estado (elecciones municipales, autonómicas y generales). Con la irrupción de Podemos en el panorama electoral, la burguesía va a aprovechar la ocasión para limpiar la impopular imagen del Estado a la vez que va a engrasar sus mecanismos de dominación y control, adecuándose a las nuevas demandas sociales. Todos los partidos se aprestan a incorporar en sus proclamas la promesa de mayor transparencia democrática y de lucha contra la corrupción política y económica.

Todo apunta a que el desarrollo normal del proceso electoral aportará como característica particular el aumento de la participación popular con relación a otros procesos anteriores, frenando la tendencia de la estacionalidad o aumento de la abstención. Si se cumple esta previsión, se habrá conseguido por parte de la burguesía que se refuerce la creencia entre la opinión social que con un mayor control de la actividad de los representantes de la soberanía popular mejorará la “calidad” de la democracia, lo que conllevará un ascenso en la credibilidad del sistema capitalista. La concepción democrática burguesa de la división en clases de la sociedad (la que da por supuesto que siempre tiene que haber ricos y pobres, ocultándose detrás de dichas categorías la relación entre explotadores y explotados) se verá reforzada tanto en el ámbito de la ideología popular como en el terreno político de la burguesía sobre el proletariado mediante los mecanismos propios de la democracia burguesa (elecciones, consenso social, etc.).

Con esta realidad se las va a tener que ver la ideología comunista, precisamente en el momento más bajo de su influencia entre la clase obrera, que se manifiesta indiferente ante su proyecto de sociedad y sus métodos de lucha colectivo para conseguirlo. De esta particular situación no se puede culpar los trabajadores, sino a los elementos más avanzados de la clase obrera, a los que se sitúan en el marco de su vanguardia teórica, pues ella es la responsable directa de que avance o retroceda su relación política con su clase en la construcción del partido comunista. Sobre ello hay que reflexionar profundamente pues en la medida en que se constituya la vanguardia (tarea fundamental de los que impulsan el marxismo-leninismo como teoría y práctica viva del proletariado en la lucha de clases) se desarrollará y se intensificará la ideología proletaria en el seno de la clase obrera como ideología hegemónica en lucha contra la burguesa en sus distintas vertientes (fascista, liberal-reaccionaria, reformista-socialdemócrata, revisionista, oportunista, etc.).

La realidad en que se mueve política e ideológicamente la teoría m-l en el estado español es de una orfandad absoluta, puesto que la vanguardia tiene que constituirse prácticamente desde cero. Para ello no tiene más remedio que abordar en primer lugar dos tareas de gran envergadura: analizar la experiencia que ha recorrido históricamente, caracterizada por la falta de una solidez teórica, la influencia que ha ejercido el revisionismo en los distintos intentos de construcción de dicha vanguardia y el apoyo obsesivo a los mecanismos democráticos burgueses como medio para avanzar socialmente, pensando que el apoyo electoral que recibe es un índice exacto de su influencia política entre la clase obrera, y analizar, como dice el MAI, los postulados políticos e ideológicos generales que han ido marcando la constitución y el desarrollo de los partidos que se han ido construyendo en el marco social del ciclo de Octubre. Pero ello, no podemos olvidarlo, debe estar relacionado con la construcción del socialismo en las distintas sociedades, es decir, en paralelo a los cambios que se han introducido en sus estructuras económicas, si queremos que el análisis tenga un carácter materialista y dialéctico.

Como decimos, nos espera una etapa en que se reforzará el democratismo burgués entre las masas explotadas pese a la crisis global del régimen capitalista y al consiguiente empeoramiento de las condiciones de vida de la clase obrera. Siguiendo la lógica del comportamiento del capital, la salida a la crisis económica se hará a costa de una mayor explotación del trabajo asalariado, máxime cuando existe un consenso en las distintas fuerzas políticas parlamentarias. Ante ello, es nuestro deber redoblar los esfuerzos para defender la ideología proletaria haciéndola más comprensible entre los obreros más avanzados, en dura competencia con los imponentes medios de la ideología burguesa. Para ello debemos empezar por dejar claro que la participación en las elecciones burguesas es un eslabón más de la colaboración de clases con la burguesía, pues debilita tanto ideológica como políticamente a los intereses generales del proletariado al legitimar y justificar los instrumentos de dominación de clases de la burguesía.

No vale ningún tipo de excusa que justifique en estos momentos la participación del proletariado en cualquier proceso electoral, pues ello significará un mayor encadenamiento a los grilletes del capital. Por eso consideramos que la consigna que mejor representa los intereses de la clase obrera en el terreno electoral es que:

La mejor opción, es la abstención

¡¡NO LES VOTES!!